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La historia alemano-judía en la enseñanza

La historia alemano-judía en la enseñanzaAyuda orientativa para el trabajo con currículos y libros de texto asícomo para el magisterio y cursos de perfeccionamiento.

Prólogo

En el tratamiento de la historia alemano-judía en el ámbito escolar se constata hoy como ayer un déficit lamentable. Mientras que la historia alemano-judía ha encontrado entretanto un lugar fijo en la universidad y la ciencia, se sigue tratando de manera muy incompleta y unilateral -salvo excepciones-en la escuela, en currículos, libros de texto y en la enseñanza. Los judíos aparecen la mayoría de las veces sólo como objetos, perseguidos y víctimas del Holocausto. Los positivo y el papel activo de los judíos en la larga historia alemano-judía permanecen a menudo ocultos.

La historia alemano-judía es sin embargo una parte integrante de la historia alemana. Sin ella la historia alemana permanece incompleta.

Introducción

La historia alemano-judía se trata en el ámbito escolar mayoritariamente de forma deficitaria, unilateral y por ello también distorsionada. Por el contrario, en las últimas dos décadas, se han llevado a cabo en las universidades considerables progresos en el campo de la historia alemano-judía a través de la creación de nuevas cátedras, institutos y extensas investigaciones. El ámbito escolar no se ha visto sin embargo afectado por dichos avances. Esto es aplicable sobre todo a la formación de la generación más mayor de profesores, especialmente en los nuevos Bundesländer así como a las insuficientes posibilidades de realizar cursos de perfeccionamiento.

El antisemitismo, la historia de la persecución y el Holocausto siguen -salvo excepciones-ocupando un primer plano de forma unilateral en los currículos, libros de texto y en la enseñanza. Si bien no se puede renunciar en la enseñanza a un persistente recuerdo de la persecución judía y de la ruptura con la civilización que supuso el Holocausto, una continua reducción de la historia alemano-judía a esta dimensión es un error didáctico. En ella los judíos aparecen principalmente como objetos y víctimas de la historia alemana, no como portadores de una cultura propia ni configuradores del mundo moderno. Los judíos se representan primordialmente desde el punto de vista de su entorno. Raras veces se encuentran manifestaciones judías propias. Una perspectiva así transmite una imagen histórica unilateral, incompleta y por lo tanto errónea, ya que se oculta todo lo positivo de la historia alemano-judía. El judaísmo pertenece, junto al cristianismo y a la herencia de Atenas y Roma, a los cimientos de la cultura europea y alemana. Los judíos viven en Centroeuropa desde la época romana. No se trata de una minoría de inmigrantes reciente, sino de una parte integrante de la historia alemana desde sus inicios. Esto no se ha expresado de forma clara en la enseñanza hasta el momento.

Las recomendaciones alemano-israelís para libros de texto de 1985 demostraron ya el déficit arriba descrito y reclamaron correcciones. Tal como documenta un estudio sucesivo del año 2000, estas recomendaciones sólo se aplicaron de forma insuficiente. Aunque en este intervalo de tiempo se dedicó más espacio en los libros de texto a la historia alemano-judía y se utilizaron más fuentes judías, ésto redundó principalmente en provecho de los temas persecución y Holocausto. Partiendo de estos análisis, el Instituto Leo Baeck -que se dedica desde 1954 a la investigación y transmisión de la historia alemano-judía-en colaboración con expertos del Instituto Georg-Eckert para la investigación internacional del libro de texto, científicos de la educación y teóricos de la escuela, ha iniciado un inventario de currículos y libros de texto y constatado que especialmente en los puntos básicos que se exponen a continuación es necesario un CAMBIO DE PERSPECTIVA en la exposición y transmisión de la historia alemano-judía:

En el transcurso de la historia los judíos no han sido sólo objetos, perseguidos y víctimas, sino también sujetos, ciudadanos activos y configuradores creativos de historia, cultura y ciencia en Centroeuropa. No ha habido una persecución continuada de los judíos desde la época de las cruzadas hasta el nacionalsocialismo.

Desde la Edad Antigua tardía se da una convivencia incesante de judíos y no judíos en Centroeuropa. Esta historia común de casi dos mil años diferencia la historia alemano-judía de la de las otras minorías y requiere una consideración adecuada.

La historia alemano-judía debe presentarse en el contexto europeo ya que la ilustración, la emancipación judía y el antisemitismo fueron al mismo tiempo fenómenos europeos. Además la población judía de Alemania muestra una gran movilidad europea y trasatlántica a través de las respectivas persecuciones.

El judaísmo pertenece a las bases históricas de nuestra cultura. La cultura judía como tal y las significativas aportaciones culturales que los judíos alemanes hicieron a la cultura alemana desde la época de la emancipación precisan un tratamiento adecuado.

La historia alemano-judía no finaliza con el Holocausto. En los casi 60 años ha surgido una nueva comunidad judía en Alemania. Su existencia e importancia no se cita en clase hasta ahora en ningún lugar.

Para visualizar estas reflexiones básicas en su aplicación al currículo, el Instituto Leo Baeck en cooperación con el Consejo central de los judíos en Alemania y la asociación de profesores de historia de Alemania ha elaborado la siguiente AYUDA ORIENTATIVA para los trabajos con currículos y estándards, para el trabajo con libros de texto y la admisión de los mismos así como para el magisterio y para cursos de perfeccionamiento. Esta se refiere a modo de tesis a las diferentes épocas, temas y contenidos de la historia alemano-judía, que son de relevancia para la escuela. La ayuda orientativa se complementa con referencias a fuentes y bibliografía.

Los judíos en la Edad Media

Idea directriz: La historia de las colonizaciones muestra que la minoría judía en Alemania cuenta con una historia muy larga. De esta manera se diferencia claramente de otros grupos étnicos o religiosos a los que de vez en cuando se alude de forma comparativa. El tratamiento de la historia de los judíos en la Edad media es necesario para transmitir a los alumnos y alumnas una imagen histórica diferenciada.

Los judíos poseían en la Alta Edad Media en numerosas ciudades derechos civiles, no pertenecían a un grupo marginado jurídicamente. La aparición de los ghettos de judíos es un fenómeno del siglo XV ! No hay una línea directa continua desde las persecuciones judías de la Edad media hasta el nacionalsocialismo.

En clase deben transmitirse los siguientes contenidos básicos:

El judaísmo pertenece junto al cristianismo y a la herencia de Atenas y Roma a los cimientos de la historia y cultura europea y alemana. Desde el punto de vista de la historia de las religiones cabe considerar el monoteísmo del judaísmo, la relación entre la religión judía y cristiana así como la importancia del judaísmo para el islam.

Existe una continuidad de asentamientos judíos en Alemania desde la época romana, primero en Colonia (la primera vez en el 321), después en otras muchas ciudades como Speyer, Worms, Mainz y Francfort.

Los judíos vivieron durante varios siglos sin trabas en la sociedad cristiana, en modo alguno en una posición subordinada, antes de que comenzaran las persecuciones y las expulsiones.

A causa de sus contactos supraregionales en la diáspora los judíos jugaron un papel importante en la vida económica medieval y en la transmisión de conocimientos (por ej. medicina árabe).

La comunidad judía gozaba de autonomía municipal (por ej. jurisdicción inferior). En Alemania surgieron centros de erudición judía en los que se desarrollaron comentarios propios de la Tora y el Talmud.

Las persecuciones durante las cruzadas y la peste supusieron una importante incisión. En este punto deben abordarse las causas religiosas, económicas y sociales de las actitudes antijudías, especialmente el antijudaísmo cristiano que se prolongó después de la Edad Media desplegando sus efectos hasta entrada la Edad Moderna.

En el transcurso del siglo XV casi todas las ciudades grandes y muchos grandes territorios expulsaron a judíos. Si no se daban expulsiones se procedía a la formación de ghettos.

Bajo las favorables condiciones políticas y sociales en las que vivieron los judíos en líneas generales desde el inicio del dominio musulmán en la Península Ibérica, se desarrollaron la teología,

la filosofía, la ciencia y las artes. En España (en hebreo Sefarad) eso llevó al nacimiento del judaísmo sefardí. Tras la expulsión de España (1942) los judíos sefardís se establecieron en muchos países de Europa, como por ejemplo en las ciudades de Hamburgo, Amsterdam y Londres.

Los judíos en la Edad Moderna temprana y en la época del absolutismo

Idea directriz: Una importante tarea de la enseñanza de la historia es transmitir a los alumnos y alumnas el conocimiento de la diferenciación de los hechos históricos.

Esto se puede conseguir a través de un tratamiento paralelo del judaísmo de la corte, de los ordenamientos judíos y de la situación social de la mayor parte de la población judía. De esta forma se puede romper con el juicio global de que los judíos han gozado por lo general de una posición elevada.

En clase deben transmitirse los siguientes contenidos básicos:

Tras la expulsión de la mayoría de las ciudades, los judíos vivieron principalmente en pequeñas ciudades y pueblos hasta el siglo XIX, donde la autoridad pública les permitía el asentamiento a fin de obtener ingresos adicionales a través de la cuota de protección.

Los “ordenamientos judíos” de los señores territoriales limitan la actividad profesional de los judíos al comercio de dinero y de mercancías y no les permiten libre circulación en los asentamientos. Los señores consideran a los judíos beneficiosos para su política económica mercantilista y los admiten en sus cortes si cuentan con el correspondiente patrimonio. Prusia acoge muchos judíos a partir de 1671, pero intenta limitar su número mediante el estricto reglamento judío de 1750.

Tras la guerra de los treinta años se desarrolla una clase superior de “judíos de la corte”, que proveen a los príncipes del absolutismo naciente con capital, suministros para el ejército y mercancías de lujo.

Los judíos de la corte, que a menudo actúan de intercesores de la comunidad judía, se hacen dependientes de los señores y refuerzan al mismo tiempo su poder frente a los estamentos, que por ese motivo se enemistan con ellos (Ejemplo: proceso contra Jud Süss).

La mayoría de los judíos vive al contrario de los judíos de la corte en condiciones de gran pobreza hasta la emancipación y subsisten en el campo gracias a los animales domésticos, comercio de ganado o mediante empeños y pequeños créditos

Ilustración y emancipación judías

Idea directriz: “Ilustración” y “emancipación” son conceptos centrales de la formación política. El pensamiento de la emancipación resulta de la idea de la igualdad y del mandamiento de tolerancia de la ilustración. La tolerancia es un valor fundamental de la educación y la base de las relaciones sociales en una sociedad de carácter democrático. En su tratamiento para la enseñanza debe transmitirse que los judíos no fueron únicamente objetos de los esfuerzos de ilustrados no judíos o del absolutismo reformista, sino que ellos mismos participaron activamente y contribuyeron a su emancipación a través de la ilustración judía. Mediante el tratamiento del tema se pone de manifiesto que para obtener la tolerancia y la igualdad jurídica se debe “luchar”. La tolerancia se surge por sí sola.

En clase deberían transmitirse los siguientes contenidos básicos:

Durante siglos los judíos vivían aislados de la cultura que les rodeaba no sólo en Alemania. En la segunda mitad del siglo XVIII ésto cambió profundamente. Moses Mendelssohn (1729-1786) participó de forma decisiva en este proceso. El debería por este motivo ser el punto central de una exposición sobre la época.

Educado en Dessau aún a la manera judía tradicional, con 14 años va a Berlín y allí es protegido por judíos de convicciones progresistas y busca contacto con la cultura de la ilustración. Sus ensayos de crítica literaria, estéticos y filosófico-religiosos lo sitúan al nivel de otros importantes ilustrados y le hacen ganarse la estima de grandes genios como Immanuel Kant. Gotthold Ephraim Lessing erigirá un monumento a su amigo judío en su drama “Nathan el sabio”.

Mendelssohn es la figura líder de la ilustración judía (Haskala), que forma parte de la ilustración europea.El representa la ilustración hacia adentro en la medida en que rechaza una formación de los judíos definida sólo religiosamente y pretende su apertura a la cultura europea; representa la ilustración hacia afuera en la medida en que reclama tolerancia para el judaísmo.

La primera generación de la “Haskala” pretende conducir a la sociedad judía hacia la lengua y cultura del entorno. Su meta es el intercambio de culturas, no la asimilación. Un testimonio de ello es la traducción de la biblia de Mendelssohn imprimida en escritura hebrea que intenta por un lado “salvar” el texto para un público judío que se va distanciando de la lengua hebrea y, por otra parte, promover un mejor conocimiento de la lengua alemana.

Con su ejemplo se expone de forma paradigmática la situación jurídica de los judíos. Ellosson en el mejor de los casos judíos protegidos (sin derechos civiles). Él mismo no recibió hasta 1763 un propio salvoconducto. Al mismo tiempo que la discriminación jurídica hace surgir en los judíos el deseo de igualdad cívica , los intelectuales no judíos juiciosos reconocen que la emancipación de los judíos también redunda en interés del estado. El debate de la emancipación se inicia con el libro de Christian Wilhelm Dohm “Über die bürgerliche Verbesserung der Juden” (“Sobre la mejora civil de los judíos”) (1781) que tiene su origen en una propuesta de Mendelssohn.

En todos los territorios alemanes se otorgaron progresivamente derechos civiles a los judíos. Dado que muchos gobiernos querían conceder la emancipación judía como recompensa por la asimilación ésto se convirtió en un proceso de larga duración. El edicto judío de Prusia decretado en 1812 declaró a los judíos como ciudadanos pero les excluyó por ejemplo del funcionariado. Los judíos siguieron esforzándose en conseguir la emancipación, sobre todo el abogado de Hamburgo Gabriel Riesser. El fue en 1848 miembro de la Asamblea Nacional y su vicepresidente por algún tiempo.

Los judíos en el siglo XIX

Idea directriz: El siglo XIX es considerado como el nacimiento de la modernidad. Esto se corresponde especialmente con la realidad en la historia judía. Los procesos de cambio social del siglo XIX son al mismo tiempo un fenómeno europeo. Los temas de la emancipación, aburguesamiento, migración y antisemitismo poseen una dimensión europea y su tratamiento es de gran relevancia para la integración europea. Además un análisis intensivo del siglo XIX es importante para comprender el efecto de estructuras y mentalidades duraderas (por ej. el antisemitismo como raíz de la ideaología nacionalsocialista). La reivindicación de una función aclarativa y orientativa de la historia se manifiesta en preguntas como: ¿Qué es el antisemitismo y cómo surgió? ¿Cómo se transformó la vida judía con el ascenso social? En el siglo XIX se dio una diferenciación religiosa de los judíos en Alemania. El conocimiento de esta evolución es importante para obtener una perspectiva adecuada del judaísmo. Con ello se pretende combatir la idea de “los” judíos como minoría homogenea cerrada en sí misma.

En clase deben transmitirse los siguientes contenidos básicos:

En la Francia revolucionaria los judíos fueron declarados en 1791 de la noche a la mañana ciudadanos con los mismos derechos. En los estados alemanes, por el contrario, el proceso de emancipación que viven los judíos protegidos hasta alcanzar el estatus de ciudadanos se prolonga durante más de 80 años hasta la constitución del “Reich” de 1871. Continuamente se planteaba la pregunta de si los judíos estaban “preparados” para convertirse en ciudadanos.

La emancipación jurídica no supone aún la integración social. La sociedad alemana sólo tolera ésta en parte. Los judíos se siguen manteniendo lo más alejados posible de posiciones dirigentes en la universidad, justicia y ejército.

Los judíos alemanes experimentan en el siglo XIX un considerable ascenso social hacia la clase burguesa. Esto se ve posibilitado a través de la emancipación jurídica, las grandes aspiraciones formativas de los judíos y las posibilidades que ofrece la revolución industrial a los comerciantes y empresarios judíos.

En el “Reich” imperial los judíos ascienden a la élite formativa y se convierten en creadores de cultura alemana en el arte, la literatura y las ciencias. Si bien a principio de siglo se les reprochaba incultura, ahora se produce una “infiltración” de la cultura alemana. Se les veía como “extraños” mientras que ellos se consideraban a sí mismos como alemanes.

Ya en los años setenta surge un movimiento antisemita de una fuerza desconocida hasta el momento que se extiende también entre la clase burguesa y quiere anular la emancipación de los judíos. Wilhelm Marr acuña en 1879 el término “antisemitismo”. Ideólogos racistas afirman la inferioridad de los judíos y el movimiento se organiza en partidos antisemitas que envían diputados al “Reichstag”. Este antisemitismo organizado induce a los judíos alemanes a fundar en 1893 una asociación de defensa, la asociación central de los ciudadanos alemanes de religión judía (“Centralverein deutscher Staatsbürger jüdischen Glaubens”).

La comunidad judía se desarrolla en Alemania en el siglo XIX de forma muy divergente religiosa, política y socialmente. Como nueva orientación religiosa y en una gran controversia con la ortodoxia, surge el judaísmo liberal al que pertenece la mayoría de los judíos alemanes. Muchos definen su judaísmo de una forma ya no religiosa. Una nueva forma de identidad judía aparece con el sionismo que, sin embargo, a finales del siglo XIX tan sólo atrae a una pequeña minoría sobre todo de jóvenes.

A causa de los pogromos del “Reich” de los zares, dos millones de en su mayoría judíos pobres de Europa Oriental emigran a EEUU. Hasta 1910 aproximadamente 80.000 emigrantes se quedaron en Alemania y formaron parte mayoritariamente de una clase proletaria judía.

Los judíos en la primera Guerra Mundial y en la República de Weimar

Idea directriz: Si bien la mayoría de los judíos compartieron el entusiasmo general por la guerra al estallar ésta, el “recuento de judíos” de 1916 contribuyó como ningún acto del régimen a distanciar a los judíos y a recordarles su estatus de hijastros. Esto debería tomarse como motivo para discutir y hacer balance de la dimensión y el éxito pero también de los límites de la integración de la minoría judía en la sociedad mayoritaria. Los judíos participaron considerablemente en el florecimiento cultural y en las aportaciones científicas en el ámbito cultural de lengua alemana. Precisamente a propósito de este tema se pueden realizar adecuados proyectos de clase que se extiendan a otras asignaturas. En el ámbito político-histórico cabe mencionar que la influencia de los judíos en la política alemana no fue importante y que la resistencia frente al antisemitismo fracasó por no combatirse desde el centro de la sociedad.

En clase deberían transmitirse los siguientes contenidos básicos:

En 1914 el entusiasmo por la guerra de los judíos alemanes apenas se diferenció del de sus compatriotas no judíos.El censo no publicado realizado en 1916 por el ministerio de guerra sobre la participación judía en el frente (“recuento de judíos”) difamó a los judíos en general y reforzó prejuicios antisemitas.

La mayor parte de la población judía miró la revolución de 1818/19 en un primer momento de una forma distanciada. La liberal y democrática República de Weimar fue sin embargo aceptada y apoyada por la gran mayoría de los judíos.

Durante la primera Guerra Mundial y sobre todo posteriormente se produjo una radicalización del antisemitismo. La llamada leyenda de la puñalada y el asesinato del ministro de asuntos exteriores Walter Rathenau en 1922 son ejemplos de esta evolución.

La resistencia frente al antisemitismo fracasó por no haber alianzas de judíos suficientemente fuertes y comprometidas en la sociedad.

La ciencia y el arte del ámbito cultural de lengua alemana no son imaginables ni comprensibles sin la aportación de los judíos alemanes, sobre todo en la época de la República de Weimar. Aunque una breve enumeración de personajes importantes no hace justicia a la gran diversidad de estas contribuciones, sí puede servir para transmitir una idea de ella (Sigmund Freud -psicología, Albert Einstein -física, Max Liebermann -pintura, Franz Kafka -literatura, Else Lasker-Schüler-literatura, Arnold Schönberg-música, Max Reinhardt-teatro, Fritz Lang -cine, Alfred Kerr-crítica teatral y muchos otros). La persecución, expulsión y asesinato de los judíos durante el nacionalsocialismo supone también una pérdida cultural que se percibe en Alemania hasta nuestros días.

Persecución y autoafirmación bajo el nacionalsocialismo

Idea directriz: Los razonamientos didácticos de este tema son complejos: aquí se trata de explicar a alumnos y alumnas el proceso de aislamiento, persecución y exterminio. La historia no debe ser contemplada como la obra de los grandes actores.

Es igualmente importante mostrar los diferentes comportamientos entre la población (actores -víctimas -espectadores) y tematizar la cuestión de la responsabilidad de los crímenes nacionalsocialistas. A través de la confrontación con el pasado nacionalsocialista los alumnos y alumnas deberían considerar como una tarea permanente el mantenimiento y desarrollo posterior de un ordenamiento democrático y del estado de derecho y reconocer la responsabilidad que se le impone a cada alemán a causa de su historia. Además debe desarrollarse una sensibilidad lingüística para el tratamiento del tema en clase. Los términos nacionalsocialistas y racistas deberían reconocerse y juzgarse de forma crítica. La exposición no debería presentarse de forma dominante desde la perspectiva de los actores, sino que debería incluir de igual modo las experiencias y la visión interior de la población judía (cambio de perspectiva).

En clase deberían transmitirse los siguientes contenidos básicos:

El antisemitismo fue una parte elemental de la ideología nacionalsocialista y del programa del partido y se convirtió por lo tanto en 1933 en principio de la política gubernamental.Su primer objetivo era la exclusión de los judíos de la vida política, cultural y económica de Alemania.

La anulación de la emancipación se realizó paso a paso (aislamiento, expropiación económica, privación de derechos, persecución). Al final se llevó a cabo el exterminio físico. Una formación político-histórica estándar requiere el conocimiento de acontecimientos clave (boicot de los comercios judíos el 1 de abril de 1933, ley del restablecimiento del funcionariado de 1933, leyes de Nürenberg de 1935, pogromo de noviembre de 1938, conferencia de Wannsee de 1942).

Auschwitz supone la ruptura con la civilización. La Shoah supone un asesinato en masa único y realizado de forma industrial. Casi todos los judíos europeos y no sólo los judíos alemanes fueron víctimas de las medidas de persecución y exterminio.
El necesario cambio de perspectiva debería realizarse sobre todo a través de los cinco temas siguientes:

  • Se dieron formas de la autoafirmación judía, como por ejemplo la fundación de la representación del “Reich” de los judíos alemanes en el año 1933. Al frente de ella se encontraba el rabino Leo Baeck.
  • Los testimonios biográficos hacen perceptible que los judíos hasta 1938 se encontraban ante el dilema ¿irse o quedarse?. Estos permiten hacerse una idea de las dramáticas dificultades que esto conllevaba.
  • Los relatos sobre niños y jóvenes judíos transmiten de una manera muy próxima para los alumnos la cada vez mayor discriminación y aislamiento estatal en la escuela.
  • Existió una resistencia judía que puede mostrarse con el ejemplo de la sublevación del ghetto de Varsovia.
  • En Alemania y en los países ocupados algunas personas tuvieron el valor de ayudar y salvar a los judíos.

Los judíos en Alemania tras 1945

Idea directriz: Es importante desde un punto de vista didáctico sensibilizar a los alumnos y alumnas con la situación de los judíos que viven actualmente en Alemania y su comprensión consigo mismos a fin de que no perciban a los judíos únicamente como víctimas del nacionalsocialismo. Al mismo tiempo debe destacarse que tras el Holocausto, que fue la mayor incisión de la historia judía, no era posible restablecer la continuidad del anterior judaísmo alemán. Es más bien sorprendente que tras 1945 hubiese judíos que se establecieran en Alemania, en la “tierra de la que procedían los asesinos”, porque aquí hubo para ellos poca normalidad ya que se vieron continuamente confrontados con el pasado.

En clase deben transmitirse los siguientes contenidos básicos:

Las primeras comunidades judíos de después de la guerra provenían de dos raíces muy diferentes: de los pocos supervivientes judíos alemanes que en su mayor parte estaban casados con no judíos, y de un número superior de supervivientes que Europa del Este, las llamadas “Displaced Persons” que, con excepción de unas 20.000, emigrarían después a EE.UU. y Palestina.

Los judíos de la República Federal de Alemania vivieron a menudo quebrantados física y síquicamente y retirados de su entorno. Durante décadas creyeron que pronto abandonarían Alemania. No se consideraban “judíos alemanes” sino que fundaron en 1950 una representación general con el nombre “Zentralrat der Juden in Deutschland” (Consejo general de los judíos de Alemania). Durante mucho tiempo el sionismo e Israel jugaron el papel de una identidad sustitutoria en las comunidades judías. Hasta la tercera generación no se percibió una vacilante afirmación de la vida en Alemania.

Los comunistas judíos regresaron en su mayor parte a la RDA . Ellos quisieron participar en la construcción de una sociedad socialista. No jugaron un papel irrelevante en la política y en la cultura pero no se consideraron judíos ni se hicieron miembros de las comunidades judías. Durante las agitaciones antisemitas contra “cosmopolitas” en 1953 huyeron muchos de los miembros de las comunidades al Oeste de forma que las comunidades en 1989 tan sólo contaban como mucho con 400 de sus antiguos miembros.

La República Federal permitió en el año 2000 a aproximadamente 120.000 judíos de los estados de la CEI la inmigración, animada por una decisión del gobierno de la RDA elegido libremente poco antes de la reunificación. Estos nuevos inmigrantes habían sin embargo perdido su relación con el judaísmo casi por completo a causa de la política de la Unión Soviética lo que, junto con la barrera lingüística, dificultó en gran medida su integración en las comunidades. Ellos representan actualmente aproximadamente el 70 por ciento de todos los judíos en Alemania.

La República Federal ha apoyado activamente la organización de comunidades judías y la inmigración y lo ha fijado por escrito en el tratado con el “Zentralrat der Juden in Deutschland” del año 2003. Alemania ha llevado una política con Israel guiada por el principio de la responsabilidad política. Su base fue el Tratado de Luxemburgo de 1952 sobre la “reparación” que contribuyó a la construcción económica del estado de Israel y puso la primera piedra de la cooperación política, económica y cultural entre la República Federal e Israel.

Editores

Instituto Leo Baeck para la historia y cultura de los judíos de habla alemana en Jerusalén, Londres y Nueva York: Círculo de estudios científico y comisión para la divulgación de la historia alemano-judía en la República Federal Alemana c/o Jüdisches Museum der Stadt Frankfurt am Main Untermainkai 14-15 60311 Frankfurt am Main Tel.: (069) 21 23 88 05 Fax: (069) 21 23 07 05 Internet: www.juedischesmuseum.de

El texto de la ayuda orientativa se puede descargar como documento RTF o documento sólo-texto (“Nur-Text-Dokument). La versión impresa está disponible en el Museo Judío

 

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